La endometriosis es una enfermedad crónica que se produce cuando células que normalmente pertenecen a la cubierta interior del útero, llamado endometrio, se adhieren a los órganos de la cavidad abdominal como ovarios, trompas de falopio, vejiga o intestino, aunque en menor medida puede afectar otros órganos. Estas células responden a los estímulos hormonales de nuestro ciclo menstrual y sangran en coordinación con el sangrado uterino, produciéndose inflamación y dolor.

Si bien hay muchos factores que inciden directamente en el nivel de criticidad de la endometriosis, hay uno determinante y contundente al cual debemos prestar atención si se quiere mejorar la calidad de vida de la mujer que la sufre y es el estrés.

¿Qué es el estrés?

Nosotras las mujeres vivimos el día a día desempeñando distintos roles: somos madres, esposas, amas de casa, profesionales y mucho más, nuestro rol en el mundo parece exigirnos cada vez un poco más y nosotras que nos le medimos a todo, pocas veces ponemos límites sanos y terminamos estresadas, incluso decir que estamos un poco estresadas constantemente parece ya algo normal.

El estrés es un tipo de tensión emocional que puede provenir de cualquier situación o pensamiento que nos haga sentir frustradas, furiosas o nerviosas; es un proceso natural que nos permite responder ante condiciones que consideramos amenazantes; es una respuesta fisiológica necesaria para actuar adecuadamente en ciertas situaciones. A esto lo podemos llamar estrés agudo y lo experimentados todas en muchos momentos de nuestras vidas.

Hay otro tipo de estrés que llamamos crónico, este es el que dura por un periodo de tiempo prolongado y puede ser provocado por constantes problemas de dinero, un matrimonio infeliz, problemas en el trabajo o estar en un trabajo que no nos satisface; cuando padecemos estrés crónico nuestro cuerpo se mantiene alerta, incluso cuando no hay un factor que desencadene el episodio de estrés, con el tiempo esto pone en riesgo nuestra salud o empeora los síntomas de las enfermedades que ya padecemos.

Varios estudios revelan que la inflamación y el dolor propio de la endometriosis se incrementa con el estrés y hay algunos que incluso sugieren que el estrés es una de las causas de esta enfermedad, por lo tanto, aprender a relajarnos es muy importante para reducir los dolores propios de esta enfermedad.

Algunas técnicas para aliviar el estrés son muy evidentes: hacer ejercicio, consumir alimentos saludables y hablar con amigos, son algunas de ellas, sin embargo, una manera menos evidente — pero no menos útil —es a través de la relajación.

Relajación: ondas theta y alpha

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Todo elemento de la creación es energía, nosotras no somos diferentes, por lo tanto, somos pura energía. De manera muy sutil e intangible para nuestros sentidos, nuestro cerebro está en constante actividad eléctrica la cual se puede medir con equipos especializados; esta actividad eléctrica genera cinco tipos de ondas dependiendo de la actividad que nos encontremos realizando:

Ondas delta que se asocian con el sueño, se producen cuando estamos dormidas.

Ondas beta asociadas a un estado en el que estamos despiertas, alertas y enfocadas en alguna actividad como comer, caminar, leer, etc.

Ondas gamma producidas en un estado en el que estamos despiertas, pero en alto rendimiento o con situaciones retadoras que nos generan estrés como en el trabajo, con un nuevo proyecto, presentando exámenes, realizando presentaciones, hablando en público, etc.

Hay dos tipos más de ondas cerebrales, estas son las Ondas Theta y Alpha; cuando nuestro cerebro produce este tipo de ondas, se encuentra en estado de relajación para el caso de las ondas alpha y en relajación profunda cuando emite ondas theta.

Cada noche cuando vamos a la cama nuestro cerebro hace un rápido transito por este tipo de ondas justo antes de quedarnos dormidas, la cuestión y la clave para ayudarnos a bajar nuestros niveles de estrés es mantener este estado de relajación de manera consciente y por un periodo de tiempo un poco más largo.

¿Cómo puedes relajarte de manera sencilla?

La clave aquí es la respiración, sobre todo si eres principiante, cuando ya tengas un poco de práctica te podrás dar cuenta que hay muchas actividades a través de las cuales podemos entrar en estados de relajación profunda de manera sencilla.

Por ahora puedes seguir estos sencillos pasos, teniendo en cuenta que la disciplina es fundamental para lograr resultados óptimos. Si quieres combatir el estrés crónico y que esto te ayude a disminuir el dolor del ciclo menstrual y la endomentriosis practícalo mínimo durante 21 días seguidos, justo antes de ir a la cama y en la mañana antes de levantarte; cronometra cinco minutos en tu reloj y en la medida en que te sientas cómoda ve aumentando algunos minutos. También resulta muy útil que uses esta técnica en cualquier momento del día que te sientas tensionada.

Siéntate o acuéstate en una posición cómoda, verifica que tu columna se encuentre derecha y elimina cualquier incomodidad buscando una posición en la que te sientas a gusto, cierra los ojos y toma tres respiraciones profundas, llevando cada inhalación a tu estómago, sosteniéndola allí tres segundos y soltando con ruido de exhalación fuerte.

Ahora empieza a respirar de manera normal, pero vas a empezar a usar tu imaginación para visualizar y sentir que cuando respiras el aire no ingresa por la nariz, sino que lo hace a través de tu coronilla, este baja, llega a la zona baja de tu abdomen, llena tu útero y tus ovarios de una preciosa luz rosada, ahora exhala por la boca suavemente retardando un poco la salida del aire y visualizando que todo el aire que está dentro de tu zona abdominal sale por cada uno de los poros de tu cuerpo. Haz 10 repeticiones y hazte consciente de las sensaciones que tu cuerpo experimente.

Recuerda creer para ver.

Con cariño,

Dary